Pilar Legarra Cortajarena
Alcaldesa de Asteasu
[dropcap]01.[/dropcap]
¿Cómo llegaste a la política?
Hace años recibí diferentes propuestas pero las rechacé por mi situación familiar, porque pensé que mis hijos e hijas todavía necesitaban mucho de mi presencia. Creo que la dedicación a la política supone mucho de tu tiempo y fue hace cinco años cuando lo acepté porque ya estaba en otra etapa de mi vida y me sentía con fuerza.
[dropcap]02.[/dropcap]
¿Cuáles son las dificultades más grandes que te has encontrado a la hora de acceder a la política?
Para mí fue prioritario pensar primero en mi familia, en mis hijos-as. Esta es una barrera que nos ponemos muchas mujeres. Compaginar el tiempo de la esfera familiar y política no resulta fácil. En los municipios pequeños exige mucho tiempo de dedicación porque la mayoría de los cargos políticos no están liberados y la delegación de algunas responsabilidades resulta imposible, al tiempo que hay que adecuar los horarios de muchas reuniones fuera de los horarios de trabajo habituales.
[dropcap]03.[/dropcap]
¿Qué es lo que más te motiva del ejercicio de la política local?
Creo que es muy motivante trabajar para tu municipio; supone una relación de cercanía y aspiras a hacerlo lo mejor que puedes. Los logros que puedas conseguir trabajando en equipo junto con el resto de concejales y concejalas son muy palpables y eso te anima mucho para seguir.
[dropcap]04.[/dropcap]
¿Y lo que menos?
Supone mucho tiempo de dedicación y un esfuerzo extra. No es un trabajo que se acabe a una hora determinada y te olvides hasta el día siguiente, sino que exige responsabilidad y eso hace que muchas veces dejes de lado “ tu propio tiempo” y la dedicación a la familia. Este trabajo necesita mucha comprensión por parte de la familia.
[dropcap]05.[/dropcap]
¿Qué importancia tienen para ti las políticas de igualdad a nivel municipal?
Tienen una gran importancia, pero creo que el trabajo que podamos desarrollar en este área depende mucho de si se trata de un municipio grande o pequeño. No se trata solo de plasmar en un papel una ordenanza de igualdad sino de aplicarla, de ejecutarla y en esto tenemos muchos problemas en los municipios pequeños. No podemos contar con personal técnico que nos ayude y la mayoría de las veces todo queda en manos de la voluntad del político ó política de turno. Es cierto que desde las Diputaciones se está haciendo un esfuerzo en asesoramiento y acompañamiento pero eso no va unido a contar con personal técnico específico. El trabajo recae casi siempre en los servicios sociales y a mi entender no es un planteamiento correcto. Si queremos avanzar en este área y que las políticas de igualdad sean transversales, tenemos que dar un giro serio a este tema.
[dropcap]06.[/dropcap]
¿Está cambiando la política gracias a la mayor participación de las mujeres?
Sí, creo que las mujeres tenemos otra forma de hacer, otra forma de mirar, aunque nos faltan referentes y sin darnos cuenta muchas veces imitamos la forma de hacer de los hombres. Yo creo que las mujeres aportamos sensatez y practicidad en los temas, cercanía a la gente y una mayor capacidad de escucha.
Aportamos también, muchas veces, mejor formación, cosa que a los hombres no se les pide sino que se les supone. Pero todavía la representación de las mujeres en los espacios políticos, en los espacios de toma de decisiones es muy pequeña. Somos pares ante la ley pero la realidad, muchas veces es diferente, porque ese trato igual se ha olvidado de las desigualdades de género, por las desventajas estructurales hacia las mujeres que impiden su participación de manera equilibrada con los hombres en el ámbito de la política.
Pero poco a poco vamos mejorando y hay que mantenerse en esa tendencia, apoyándonos entre nosotras.
Nosotras SI podemos, SI sabemos.
[dropcap]07.[/dropcap]
¿Cómo se podrían impulsar pactos entre mujeres de diferentes opciones políticas buscando objetivos comunes?
Sería ideal. Yo creo que los encuentros entre nosotras para hablar de estos temas, para conocernos, y espacios como Baqueskola son altamente positivos. Tenemos que conocernos, saber que existimos y hablar de lo que hace cada una.
¿Cómo vamos a llegar a pactos si la mayoría de las veces desconocemos la labor de las otras?
[dropcap]08.[/dropcap]
¿Qué propondrías para Basqueskola?
Que sea un espacio de encuentro para las mujeres políticas, que nos ayude a crear otra Cultura Política, entendida como un conjunto de valores, comportamientos, y experiencias compartidas que permitan desarrollar una forma diferente de percibir la realidad.
Sustituir valores reconocidos como masculinos, como la agresividad, la competencia, el logro, por otros modelos más cercanos, para construir un liderazgo femenino en el que se nos acepte y respete sin necesidad de recurrir a esa copia de lo que hacen los hombres.
No sé si a todo esto se le puede llamar Formación, pero solo el favorecer un espacio de encuentro entre nosotras ya resulta importante, para ir reforzando nuestro empoderamiento individual y colectivo.
[dropcap]09.[/dropcap]
¿Un consejo para las mujeres que acceden por primera vez al mundo de la política?
Solo el que hayan aceptado participar ya resulta un paso importante de empoderamiento individual y le felicitaría por ello. No me gusta mucho dar consejos, pero le diría que disfrute del presente, que tenga confianza en sí misma, porque seguro que lo hará bien, y digo esto porque siempre se mira con lupa nuestra capacidad para actuar en la esfera pública. Y que intente gestionar bien su tiempo para conseguir un mayor equilibrio entre las distintas áreas de su vida, porque no todo es política, y que no olvide el “tiempo para mi”.